Arrendamiento Financiero
Utiliza tu sistema de energía desde el primer día y adquiérelo al final del contrato por un valor residual mínimo.
Con el Arrendamiento Financiero, una institución financiera adquiere el equipo y te lo arrienda durante un plazo acordado. Tú pagas rentas fijas mensuales y, al término del contrato, el equipo pasa a ser tuyo. El contrato se registra en tu balance general como activo fijo, lo que te permite deducirlo al 100% en el primer año fiscal — una ventaja tributaria significativa para tu empresa.
Ventajas clave:
- Sin enganche — comienza a generar ahorro desde el primer mes
- El contrato ingresa a tu balance general como activo fijo
- Deducción inmediata al 100% en el primer año (Art. 220 LISR)
- Al final del contrato, el equipo es tuyo a valor residual mínimo
- Sin garantía hipotecaria
Mejora tu flujo de caja desde el inicio